Mes de mayo, flores a María

María, llena de gracia

Durante todo el mes de mayo hemos ampliado nuestros ratos de oración para dedicarle un tiempo especial a la Madre de Dios y de la Iglesia. Día tras día, le hemos ofrecido nuestra oración, para que interceda por nosotros, y hemos meditado y contemplado una de sus virtudes: prudencia, paciencia, misericordia, mansedumbre, recogimiento, obediencia, generosidad, honradez, fe, fidelidad, humildad, diligencia, sencillez, austeridad, laboriosidad, fortaleza, piedad, bondad, comprensión, amabilidad, amor de Dios, alegría, esperanza, justicia, gratitud, caridad, pureza, constancia, tolerancia, solidaridad y sinceridad. ¡Que nuestra Madre del cielo nos alcance estas virtudes! Vivir tan sólo una como ella lo hacía, bastaría para llenar la vida.