jueves, 24 de noviembre de 2016

Jorge, presbítero

Dios que comenzó la obra buena en ti...

¡Bendito sea Dios! ¡Jorge, ya eres presbítero! ¡Cuánto nos alegramos por ti y por la Iglesia que peregrina en León! 
Poco podemos añadir a lo que te decíamos y deseábamos los días previos a tu ordenación. Ahora sólo podemos alegrarnos contigo, tu familia y las personas que te quieren bien. 
Nunca olvidaremos los años de Seminario ni, entre ellos, los momentos que pasaste con nosotros. Ya somos hermanos en Cristo pero queremos llegar a ser hermanos en el presbiterado. Te esperamos en las convivencias del clero joven, en alguna visita testimonial o, sencillamente, cuando quieras regalarnos tu visita y tu compañía.
¡Gracias y enhorabuena!